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Ureña define a Marcos del Torniello como patriarca de las letras asturianas
El cronista oficial de la Villa de Avilés destacó la labor en la docencia y la literatura del poeta decimonónico avilesino
«Es el patriarca de las letras asturianas». Así definió ayer al poeta Marcos del Torniello el cronista oficial de la Villa de Avilés, Justo Ureña y Hevia, en el transcurso de una conferencia enmarcada en un ciclo dedicado a escritores asturianos que organiza la Sociedad Económica de Amigos del País.
Para Justo Ureña, Marcos del Torniello fue un gran defensor del bable, pero entendido de una forma diferente a la que se trata de institucionalizar hoy en día. «Él quería un bable que comprendiera todo el mundo. Decía que no se hablaba igual en Luanco que en Candás por lo que su bable era múltiple, no un bable inventado como el que se promociona ahora», afirmó el cronista oficial de la Villa de Avilés.
Uno de los aspectos que más destacó Justo Ureña del poeta avilesino fue «su humildad. Su padre era carretero y su madre ama de casa, pero consiguió el título de bachillerato en una época en la que poca gente lo tenía».
Además de su vertiente literaria, que se materializó en varios libros entre los que destacan 'Orbayos de la Quintana' y 'Tambor y gaita', Marcos del Torniello se dedicó a la enseñanza. «Después del bachillerato cursó estudios de filosofía, latín y música y luego se dedicó a la educación, una actividad que nunca abandonó», explicó Justo Ureña y Hevia.
Otra de las caras de este escritor fue la de director de prensa. «Era de carácter conservador y dirigió varios periódicos efímeros». Una actividad que le reportó algunos problemas. «Tuvo un juicio muy sonado en Oviedo por injurias. Él no había escrito la información, pero se responsabilizó de ella como director de la publicación», explicó el cronista oficial de la Villa.
Marcos del Torniello, según Justo Ureña, mantuvo una buena relación con el escritor Armando Palacio Valdés. «La segunda obra de Marcos del Torniello lleva un prólogo del escritor avilesino. Incluso cuando se inauguró el teatro, que se dedicó a Palacio Valdés, hizo una poesía para el acto. A partir de ahí mantuvieron muy buena relación», afirmó Justo Ureña.