EL COMERCIO - CUENCAS - LA LUCIÉRNAGA
En buena hora
FRANCISCO J. LAURIÑO
Solía cuando niño ir con mis padres a pasar el día en La Chalana, a orillas del Nalón, concejo de Laviana. Nos hablaba mi padre entonces, como si de personas de carne y hueso se tratara, de Nolo el de la Braña, o de Demetria, quienes, fruto de la imaginación de Armando Palacio Valdés, colocaba él en aquel idílico escenario como si fueran a aparecer bajando por la carretera de Canzana.
Después del chapuzón y la tortilla paseábamos algunas tardes hasta Entralgo, a cuya entrada alzábase una casona de piedra, casi en ruinas, de la que mi padre decía ser donde había nacido, y pasado su infancia, el célebre novelista de cuya mente habían brotado los personajes con los que, verano tras verano, nos encariñaba.
Con el paso del tiempo, poseedor ya por mí mismo de algunos de los secretos del escritor lavianés, y en mis excursiones al alto Nalón, para degustar quizás una botella de sidra en el llagar de Entralgo, aún me paraba a hacer ofrendas literarias ante la ajada construcción que casi se caía, y no perdía la oportunidad de trasladarles a los amigos la pasión que me había insuflado mi padre, comentándoles tal vez la dejadez de las instituciones que así permitían languidecer el recuerdo de un personaje que tanto lustre podría darnos si algún día se nos ocurriera reivindicarlo.
Pues bien, hoy por hoy la casa natal de don Armando es un centro que irradia cultura por doquier. Adorando algunos buenos y bien dispuestos recuerdos del escritor, y con alusiones al entorno natural y exminero de la zona, comento con mi padre cómo la antigua vivienda acoge también actos que, como los congresos que de importancia internacional se celebran sobre Palacio Valdés, mantienen encendida la luz de la literatura, al menos en parte, en estos Valles.
Y desde las páginas de EL COMERCIO del miércoles pasado, me asombra otra iniciativa de la buena inspiración que, para los temas culturales y literarios, suele mostrar el ayuntamiento de Laviana desde que lo preside Marcia Barreñada: se trata de la edición en cómic de 'La aldea perdida', con destino a los escolares del Nalón, que se sumará, en muy buena hora, al acervo editorial que a su costa ha tomado este consistorio para la difusión de la obra de su escritor más insigne. Si todos nuestros ayuntamientos fueran así de humanistas, otro gallo nos cantaría en estas Cuencas insulsas.